Uno de los elementos más característicos de Halloween son las decoraciones. Familias, comercios, parques y espacios públicos suelen adornar tanto interiores como exteriores con motivos alusivos a la temporada. Sin embargo, especialistas en vida silvestre advierten que algunas de estas prácticas pueden representar un riesgo para los animales locales.
En particular, recomiendan no utilizar telarañas sintéticas, uno de los adornos más populares de estas fechas. Este producto suele colocarse en plantas, techos o paredes, pero puede convertirse en un peligro para aves, insectos y pequeños mamíferos.
¿Por qué evitar las telarañas falsas?
Las telarañas decorativas pueden atrapar a las aves cuando vuelan entre árboles o cerca de viviendas. Una vez enredadas, muchas no logran liberarse, lo que les provoca heridas graves o incluso la muerte. Además, al quedar inmovilizadas, corren riesgo de morir por falta de alimento o convertirse en presa fácil de depredadores, incluidas mascotas como perros y gatos.
El impacto no solo alcanza a las aves. Insectos polinizadores como mariposas y abejas también pueden verse afectados, ya que las telarañas artificiales interfieren con su movilidad y obstaculizan su papel en el ecosistema.
En regiones de clima cálido, donde en esta época es común que insectos y aves permanezcan activos en patios y áreas abiertas, el problema puede ser aún mayor. Asimismo, crías de mamíferos como las ardillas pueden tener dificultades para desplazarse entre arbustos y árboles debido a estos adornos.
Alternativas seguras
Los especialistas sugieren optar por decoraciones que no representen un riesgo ambiental o, en su defecto, dejar que las arañas reales creen sus propias telarañas, que además cumplen un papel importante en el equilibrio natural.
De esta manera, es posible disfrutar de un Halloween festivo sin poner en peligro a la fauna que habita en los alrededores.






