Las fuerzas israelíes han realizado decenas de ataques aéreos en el sur del Líbano este lunes por la mañana, según reportes de medios estatales y del Ejército israelí. Se ha solicitado a la población civil que se mantenga alejada de los edificios asociados al grupo chií.
Residentes de diversas localidades en el sur del Líbano compartieron en redes sociales imágenes de sus ciudades bajo ataque. La agencia nacional de noticias libanesa también informó sobre bombardeos en diferentes áreas. El ministro de Sanidad del Líbano ha confirmado que más de 270 personas han muerto como resultado de estos ataques.
Este aumento de la violencia sigue a la advertencia de Israel a los ciudadanos libaneses para que abandonen los edificios utilizados por los chiíes para almacenar armamento, lo que ha desencadenado una huida masiva de civiles. Un portavoz del Ejército israelí, que se comunicó en árabe, indicó que la fuerza aérea estaba atacando objetivos relacionados con la milicia chií libanesa Hezbolá y prometió brindar más detalles posteriormente.

Los ataques aéreos se producen tras un tenso día en el que Hezbolá lanzó más de 100 cohetes hacia el norte de Israel, algunos de los cuales cayeron cerca de Haifa. Israel, por su parte, también realizó cientos de bombardeos.
El lanzamiento de cohetes por parte de Hezbolá siguió a un ataque aéreo israelí en un suburbio de Beirut el viernes, que resultó en la muerte de un alto comandante de Hezbolá y más de una docena de miembros del grupo, así como decenas de civiles, incluidas mujeres y niños.
La semana pasada, miles de dispositivos de comunicación, principalmente utilizados por miembros de Hezbolá, explotaron en diversas zonas del Líbano, causando la muerte de 39 personas y dejando casi 3.000 heridos. El Líbano ha culpado a Israel por estos ataques, aunque este último no ha confirmado ni negado su responsabilidad.





