sábado, julio 4, 2026
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Hallan entre 40 y 50 cuerpos en la prisión de Sednaya tras la toma de Damasco por rebeldes sirios

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Entre 40 y 50 cuerpos fueron hallados en la prisión de Sednaya, ubicada al norte de Damasco, durante las primeras labores de rescate tras la toma de la capital siria por los rebeldes del Organismo de Liberación del Levante (HTS). Así lo informó este martes Rami Abderrahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido.

Abderrahman declaró a la agencia EFE que, según sus colaboradores en el terreno, “la mayoría de los cuerpos correspondían a ejecuciones recientes”. Videos y testimonios obtenidos tras la apertura de la prisión revelaron imágenes de prisioneros con evidentes signos de tortura y condiciones inhumanas, evidenciando el uso sistemático de violencia en este centro, que hasta recientemente estaba bajo el control de la Policía Militar siria.

La liberación de los prisioneros tras la caída del régimen de Bashar al Assad el pasado domingo desató una intensa búsqueda por parte de las familias de los desaparecidos. Multitudes se concentraron en los alrededores de la prisión de Sednaya, conocida por las ejecuciones y torturas practicadas allí.

En el exterior, los familiares revisaban documentos descartados y preguntaban a los prisioneros liberados en busca de pistas sobre el paradero de sus seres queridos. Mientras tanto, equipos de rescate, incluidos los Cascos Blancos, trabajaban para acceder a las áreas subterráneas del complejo, algunas de las cuales permanecían bloqueadas.

Sednaya: símbolo de la represión del régimen
La prisión de Sednaya, conocida como “el matadero”, se ha convertido en un símbolo de décadas de represión bajo el régimen de Bashar al Assad. Según Amnistía Internacional, entre 2011 y 2016 se habrían ejecutado hasta 13.000 personas en este centro, además de documentarse el uso sistemático de tortura, detenciones arbitrarias y condiciones inhumanas, como la instalación de crematorios para deshacerse de los cuerpos.

Desde el inicio de la crisis en Siria en 2011, Sednaya se convirtió en el destino final de opositores políticos, manifestantes pacíficos y militares sospechosos de deslealtad al régimen.

En 2013, un desertor sirio conocido como “César” sacó del país 53.000 fotografías que documentaban torturas y muertes en las prisiones del régimen.

Con la caída de Assad y la apertura de las prisiones en Sednaya, Alepo, Homs y Hama, miles de detenidos han sido liberados en los últimos días, según el OSDH. Sin embargo, esto ha causado un caos en el proceso de identificación. Algunos criminales comunes han escapado junto a prisioneros políticos, dificultando el rastreo de desaparecidos, explicó Fadel Abdul Ghany, director de la Red Siria para los Derechos Humanos.

Grupos de derechos humanos han denunciado que el sistema penitenciario sirio fue un pilar fundamental de la brutal dictadura de Assad. Amnistía Internacional estima que la prisión de Sednaya albergó entre 10.000 y 20.000 detenidos, muchos de los cuales fueron sometidos a torturas o ejecutados en secreto.

A medida que los equipos de rescate y los familiares siguen explorando las instalaciones, la magnitud de los abusos cometidos en Sednaya y otras prisiones de Siria continúa emergiendo, convirtiéndose en un sombrío recordatorio del régimen caído.

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