El Informe Planeta Vivo 2024 advierte sobre la “caída catastrófica” del 73% en las poblaciones de mamíferos, reptiles, aves, peces y anfibios durante 50 años de monitoreo (1970-2020). Este reporte, publicado bianualmente por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), destaca que América Latina y el Caribe presentan el mayor declive de la vida silvestre, con una pérdida del 94%.
En relación con los ecosistemas, el informe revela que los de agua dulce son los más afectados (85%), seguidos de los ecosistemas terrestres (69%) y marinos (56%). La WWF advierte que la Tierra se acerca a puntos de inflexión peligrosos que representan serias amenazas para la humanidad.
Entre las principales causas de esta pérdida de biodiversidad, se señalan la degradación de hábitats debido al sistema alimentario, la sobreexplotación, la invasión de especies exóticas y las enfermedades. La destrucción de hábitats causada por la agricultura pone en riesgo a más del 80% de las especies de aves y mamíferos en peligro, mientras que la sobrepesca es la principal causa de la pérdida de biodiversidad en los ecosistemas marinos.

Amenaza para el sistema alimentario
El informe también subraya que la disminución en las poblaciones de fauna silvestre pone en peligro el sistema alimentario. La casi extinción de ciertos polinizadores amenaza entre el 5% y el 8% de la producción agrícola mundial, con un valor estimado de entre 235 mil y 577 mil millones de dólares anuales. Además, la diversidad de los cultivos ha disminuido, con el 86% de la ingesta calórica de la humanidad proveniente de solo 17 plantas. Esta pérdida de diversidad reduce la resiliencia agrícola, haciéndola más vulnerable a plagas y eventos climáticos extremos.
Jorge Rickards, director general de WWF México, señaló que la acelerada destrucción de la selva amazónica es un ejemplo de un punto de inflexión regional con graves consecuencias ecológicas, sociales y económicas. Esto incluye la desaparición de medios de subsistencia, la disminución de la seguridad y el bienestar, y la pérdida de vidas. Este proceso, además, liberaría grandes cantidades de carbono a la atmósfera y alteraría los patrones climáticos a nivel global.

México ha perdido 4.89 millones de hectáreas de ecosistemas en 22 años
Al igual que otros países de América Latina y el Caribe, México enfrenta importantes desafíos ambientales. En los últimos 22 años, el país ha perdido alrededor de 4.89 millones de hectáreas de ecosistemas naturales, lo que equivale a la superficie de Costa Rica. Además, hay 1,573 especies en riesgo, según la Norma Oficial Mexicana 059, y el 42% de los acuíferos carecen de disponibilidad de agua.
México es el segundo país en América Latina con mayores emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) después de Brasil. La pérdida de ecosistemas contribuye a las emisiones de GEI y disminuye la capacidad de capturarlos, lo que agrava la crisis climática. Se estima que la degradación ambiental representa el 4.1% del PIB nacional.
Ante este panorama, Rickards instó a los gobiernos a desarrollar planes nacionales más ambiciosos sobre biodiversidad y clima, que incluyan medidas para revertir la pérdida de biodiversidad y reducir las emisiones de GEI de manera equitativa. Aunque la situación es crítica, señaló que aún no se ha alcanzado un punto de no retorno, y que las decisiones tomadas en los próximos cinco años serán cruciales para el futuro del planeta. “Podemos restaurar nuestro Planeta Vivo si actuamos ahora”, concluyó.






