El miércoles 3 de diciembre se dieron a conocer nuevos detalles sobre la iniciativa que busca reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, proyecto que ya entró en una nueva etapa de análisis legislativo.
Según informó el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, la reducción se aplicaría de manera gradual a partir de 2027, disminuyendo dos horas por año hasta alcanzar el objetivo de 40 horas en 2030.
Esta propuesta abre el debate sobre los beneficios que la medida podría generar, especialmente en la salud física, mental y emocional de millones de trabajadores en México.
Beneficios esperados para la salud y productividad
Especialistas señalan que la reducción de la jornada traería mejoras en bienestar y rendimiento laboral. Con base en estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y comparativas internacionales, se prevé:
• Menor fatiga y reducción de accidentes laborales.
• Mejora en la salud física y mental.
• Mayor equilibrio entre la vida familiar, personal y laboral.
• Aumento en la productividad empresarial.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, alrededor de 13.4 millones de personas que actualmente trabajan más de 40 horas semanales serían las beneficiadas directas.
La propuesta seguirá su proceso legislativo y en los próximos días se retomará el análisis técnico en comisiones, donde se evaluarán los impactos sectoriales y la transición.
¿Qué contempla la iniciativa?
El proyecto establece que las horas extraordinarias deberán ser voluntarias y bajo nuevas reglas:
1. No podrán exceder 4 horas por día ni realizarse más de 4 días a la semana.
2. Cada hora extra deberá pagarse al doble del salario ordinario.
3. Queda prohibido que menores de edad realicen horas extraordinarias.
4. Las empresas deberán llevar registros detallados de jornadas y horas extra para permitir la verificación laboral.
El titular de la STPS explicó que la reducción de la jornada busca “devolver tiempo de vida a las personas trabajadoras”, favorecer la conciliación laboral y personal, y avanzar hacia un modelo de bienestar más integral.






