Miles de personas, en su mayoría mujeres, se reunieron el sábado en Washington para protestar contra la investidura del presidente electo Donald Trump. La protesta, que incluyó a participantes con los distintivos sombreros rosas que marcaron la multitudinaria manifestación contra su primera toma de posesión en 2017, tuvo como punto de inicio Franklin Park, uno de los tres lugares de concentración de la ‘Marcha del Pueblo’ por el centro de la ciudad. A pesar de la ligera lluvia, los manifestantes alzaron sus voces en defensa de la justicia de género y la autonomía corporal.
Además del grupo en Franklin Park, otros manifestantes se reunieron en dos parques cercanos a la Casa Blanca. Uno de los grupos se enfocó en temas de democracia e inmigración, mientras que otro abordó cuestiones locales de Washington. Todos los participantes coincidieron en dirigirse al Lincoln Memorial para culminar la marcha, un acto simbólico en protesta por la investidura de Trump.
A pesar de que las protestas contra la investidura de Trump fueron menores que en 2017, debido en parte a las divisiones dentro del movimiento por los derechos de las mujeres tras la derrota de Kamala Harris en las elecciones de noviembre, los asistentes mostraron su solidaridad con consignas como “Feministas contra fascistas” y “Las personas por encima de la política”.
Al inicio de los actos, Mini Timmaraju, directora del grupo de defensa Libertad Reproductiva para Todos, expresó a la multitud: “Es realmente reconfortante estar hoy aquí con todos ustedes en solidaridad y unión, frente a lo que va a ser un extremismo realmente horrible”. La marcha se convirtió en una clara manifestación de resistencia y un llamado a la acción en defensa de los derechos humanos y civiles.





