La carencia de agua potable para usos cotidianos, después de un período de 90 días sin lluvias y ante la perspectiva de más calor intenso, ha desencadenado protestas en las comunidades, donde los pozos profundos ya no están suministrando el vital líquido.
Desde la región de Los Bitzales hasta la llanura de Macuspana, la queja por la escasez de agua se hace más intensa, y la situación se agrava día a día al empeorar la carencia de agua en los hogares.
En la villa Benito Juárez, la demanda de mejoras en el sistema de distribución de agua amplía el problema, llegando al punto de buscar que las autoridades cumplan con su compromiso de rehabilitar la deteriorada red.
Aunque existe una solución inmediata a la vista, en Benito Juárez, insisten en tener una red capaz de manejar el flujo de 500 metros cúbicos que acabaría con el tormento que han enfrentado durante décadas.
Sin embargo, la falta de agua potable afecta a 35 mil habitantes solo en el área de impacto inicial, lo que aumenta la urgencia de obtener agua potable a medida que avanza el período de sequía, lo que hace que aumente el consumo del agua embotellada disponible.





