El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la designación del gobierno de Venezuela como una organización terrorista extranjera y ordenó el bloqueo total de los buques petroleros que entren o salgan del país sudamericano, en una nueva escalada de tensión entre ambas naciones.
La decisión se dio a conocer después de que fuerzas estadounidenses incautaran un petrolero frente a las costas venezolanas la semana pasada, un hecho poco habitual que coincide con el reforzamiento de la presencia militar estadounidense en la región del Caribe.
De acuerdo con Trump, el gobierno de Nicolás Maduro utiliza los ingresos petroleros para financiar actividades ilícitas. “El régimen ilegítimo de Maduro está usando petróleo robado para sostener el narcoterrorismo, la trata de personas, asesinatos y secuestros”, afirmó el mandatario.
A través de su red social Truth Social, Trump sostuvo que Estados Unidos “no permitirá que criminales, terroristas ni regímenes hostiles roben o amenacen a nuestra nación”, y exigió la devolución inmediata de lo que calificó como activos estadounidenses, incluyendo petróleo y tierras.
El presidente justificó la designación de Venezuela como organización terrorista extranjera por lo que considera prácticas sistemáticas de terrorismo, narcotráfico y tráfico de personas, además de acusar al gobierno venezolano de haber facilitado la migración ilegal de criminales hacia Estados Unidos durante la administración anterior.
Trump también advirtió que Venezuela se encuentra rodeada por un amplio despliegue naval estadounidense, el cual —aseguró— continuará creciendo hasta que se restituyan los supuestos activos arrebatados a su país.
Maduro convoca a protesta mundial contra Estados Unidos
En respuesta, el presidente venezolano Nicolás Maduro llamó a los trabajadores de la industria petrolera y gasífera a organizar una “gran protesta mundial permanente” contra el Gobierno de Estados Unidos, en defensa de la libertad de comercio de Venezuela.
Durante un congreso transmitido por la televisión estatal, Maduro calificó como “piratería” la incautación del petrolero ocurrida el pasado 10 de diciembre en aguas del mar Caribe y exhortó a la clase obrera del sector energético a manifestarse en foros internacionales y dialogar con armadores y operadores portuarios de todo el mundo.
“El derecho a la libertad de comercio del petróleo venezolano es también la defensa de la paz del Caribe y del mundo”, afirmó el mandatario, quien acusó a Washington de intentar imponer controles unilaterales sobre el comercio marítimo global.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión diplomática y militar en la región, mientras Estados Unidos sostiene que sus acciones buscan combatir el narcotráfico, y el gobierno venezolano las interpreta como un intento de desestabilización política.




