El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, abandonó Islamabad sin sostener un encuentro con la delegación de Estados Unidos, luego de reiterar que su país no negociará de forma directa con Washington. Antes de retirarse, entregó al gobierno de Pakistán una lista de respuestas al plan de paz impulsado por EE.UU.
La delegación estadounidense estaba integrada por Steve Witkoff y Jared Kushner, según confirmó la Casa Blanca.
Israel mantiene ofensiva y advierte sobre Líbano
En paralelo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, informó que sostuvo una conversación “excelente” con el presidente Donald Trump, destacando que su país mantiene “libertad de acción” en Líbano.
El gobierno israelí afirmó que continúa con operaciones militares contra Hezbolá, al que acusa de obstaculizar un posible acuerdo de paz. Como parte de estas acciones, el Ejército emitió una orden de evacuación en la localidad de Deir Amas, en el sur libanés, ante un ataque inminente.
Escalada pese a tregua
La orden ocurre tras la extensión de un alto el fuego promovido por Washington. No obstante, los bombardeos continúan: autoridades israelíes aseguraron haber abatido a seis presuntos miembros de Hezbolá en Bint Jbeil. En total, los ataques en Líbano han dejado miles de víctimas, incluidos menores de edad.
Presión militar en el Golfo
Mientras tanto, el bloqueo en el estrecho de Ormuz sigue activo, elevando la tensión global. Estados Unidos ha desplegado una fuerte presencia naval en la región, incluyendo los portaaviones USS George H.W. Bush, USS Abraham Lincoln y USS Gerald R. Ford.
De alcanzarse un acuerdo, uno de los principales retos será la limpieza de minas en esta vía clave para el comercio energético mundial, una tarea compleja que requerirá operaciones especializadas.
El escenario refleja una combinación de esfuerzos diplomáticos estancados y una escalada militar que mantiene en vilo a la región.





