En un periodo menor a una semana, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, en coordinación con corporaciones de los tres niveles de gobierno, asestó un golpe estratégico a los grupos delictivos que operan en la Mixteca poblana, logrando la captura de siete hombres en posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército y diversas dosis de estupefacientes.
Los arrestos y aseguramientos se concretaron mediante la ejecución de diversas órdenes de cateo y patrullajes de vigilancia civil encaminados a desarticular los focos de violencia e inhibir el narcomenudeo en una de las regiones prioritarias para la seguridad del estado.
Fuerza de tarea interinstitucional
El éxito de estas movilizaciones policiacas radicó en el despliegue de células operativas de alta capacidad de respuesta, integradas de forma conjunta por:
La Fiscalía General del Estado (FGE), mediante la Agencia de Investigación Criminal.
El Ejército Mexicano (Secretaría de la Defensa Nacional).
La Guardia Nacional (GN).
La Policía Estatal de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Las corporaciones de Policía Municipal de las demarcaciones intervenidas.
Armamento pesado y narcóticos fuera de las calles
De acuerdo con los reportes ministeriales, las intervenciones tácticas se concentraron en puntos conflictivos de municipios como Izúcar de Matamoros y Chietla. Durante las revisiones e inspecciones domiciliarias se logró el decomiso de:
Armas largas y cortas: Rifles de asalto y pistolas escuadra que se encontraban en manos de civiles sin los permisos correspondientes.
Cartuchos y cargadores: Una cantidad importante de municiones útiles de diversos calibres listos para su uso.
Dosis de droga: Paquetes y envoltorios plásticos que contenían sustancias con las características propias de la marihuana, la cocaína y la metanfetamina (conocida como cristal), aparentemente destinadas para su distribución al menudeo.
Los siete presuntos delincuentes fueron puestos a disposición del Ministerio Público de la Federación y del fuero común para dar inicio a las carpetas de investigación correspondientes por delitos contra la salud y violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, en espera de que un Juez de Control determine su vinculación a proceso y dicte las medidas cautelares pertinentes.




