En un preocupante recrudecimiento de las hostilidades navales en el Medio Oriente, el Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) reportó que sus fuerzas militares inmovilizaron por la fuerza al buque petrolero MT Jalveer, de bandera de Guinea-Bisáu, tras un violento encuentro en aguas internacionales del Golfo de Omán. La embarcación comercial fue interceptada bajo la acusación formal de violar el bloqueo marítimo e intentar transportar cargamento de petróleo crudo de procedencia iraní.
De acuerdo con el parte oficial emitido por el mando militar estadounidense, la operación escaló a un ataque armado luego de que el navío ignorara los protocolos de advertencia. “Un avión estadounidense lanzó dos misiles Hellfire contra la sala de máquinas del buque después de que la tripulación se negara repetidamente a cumplir las órdenes de nuestras fuerzas”, informó el Centcom a través de un comunicado.
Ataque quirúrgico para neutralizar la propulsión del buque
El ataque con misiles de alta precisión estuvo diseñado específicamente para incapacitar las capacidades de escape del navío sin provocar, hasta el momento, el hundimiento de la estructura o un desastre ecológico mayor en los corredores marítimos:
Fuego directo a la sala de máquinas: El impacto de los dos proyectiles Hellfire destruyó el sistema de propulsión central del MT Jalveer, dejando la embarcación a la deriva y bajo el control operativo de las fuerzas de la coalición occidental.
Tensión en las rutas del crudo: Este incidente militar ocurre a escasas horas de que Irán decretara el cierre total del vecino Estrecho de Ormuz tras denunciar la incursión de un caza F-16 estadounidense, lo que mantiene semiparalizado el flujo de hidrocarburos hacia los mercados internacionales.
Alerta máxima por represalias y estrangulamiento energético
La acción directa del Centcom contra una embarcación acusada de contrabandear crudo iraní profundiza la crisis diplomática y económica global, la cual ya está golpeando con fuerza los bolsillos de los consumidores en Occidente debido al alza histórica en los precios de las gasolinas.
Guerra abierta en los corredores navales: Analistas de inteligencia naval advierten que el ataque con misiles a un buque comercial mercante representa un punto de no retorno en la estrategia de presión de Washington contra Teherán. El uso de armamento de ataque a tierra y aire-superficie (Hellfire) contra un petrolero eleva la posibilidad de que las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria de Irán inicien una campaña abierta de sabotaje y secuestro de buques occidentales, cumpliendo con la amenaza del secretario general de la ONU, António Guterres, sobre consecuencias financieras y de suministro que estrangularán los mercados globales durante meses.





