La tarde del 19 de diciembre, un vuelo de la aerolínea Magnicharters fue retenido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) luego de que un piloto se negara a abandonar la aeronave como forma de protesta por presuntas irregularidades laborales y su despido tras exigir mejores condiciones de trabajo.
Los pasajeros ya se encontraban a bordo cuando el capitán Edgar Macías González fue notificado de que debía descender del avión. Sin embargo, el piloto permaneció en la cabina y, mediante el sistema de altavoces, explicó los motivos de su decisión.
Durante su intervención, denunció retrasos de hasta cinco meses en el pago de viáticos, así como la falta de uniformes, equipo de seguridad y cartas de navegación. Señaló que fue retirado del vuelo por negarse a operar una aeronave que presentaba daños en una de sus puertas, decisión que —aseguró— tomó para salvaguardar la seguridad.
El piloto también afirmó que las condiciones que expuso afectan a cerca de 300 trabajadores de la aerolínea y advirtió sobre posibles vetos profesionales para quienes alzan la voz. “No nos vamos a dejar”, expresó ante los pasajeros, a quienes ofreció disculpas antes de permitir que descendieran de la aeronave.
Ante la situación, personal del AICM, de la aerolínea y de la Secretaría de Marina activaron los protocolos correspondientes para atender el incidente. Finalmente, el piloto fue separado del vuelo y su caso quedó bajo revisión de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).




