La histórica ola de calor que afectó a Alemania en el mes de junio, con temperaturas que superaron los 40 grados Celsius, impulsó a cientos de miles de personas a buscar alivio en ríos, lagos y canales, lo que resultó en un incremento drástico de los accidentes por sumersión. Según datos oficiales de la federación alemana de salvamento (DLRG), un total de 99 personas perdieron la vida por ahogamiento en el mes de junio, la cifra más alta registrada en más de veinte años. El récord anterior se remontaba a la ola de calor de 2003.
Perfil de las víctimas
El 90 por ciento de los fallecidos fueron varones. Dentro de este grupo, los jóvenes menores de 30 años fueron los más afectados, con al menos 40 muertes en ese rango de edad. La masiva afluencia a espacios acuáticos, muchos de ellos no vigilados por salvavidas, ha sido señalada como un factor determinante en el incremento de la siniestralidad.
Antecedentes de la campaña de prevención
La DLRG ya había lanzado en mayo una campaña de prevención de ahogamientos y capacitación de salvamento para la temporada de calor, ante la previsión de que el cambio climático aumentaría la frecuencia de veranos extremos en el país. Esta advertencia se ha visto confirmada por las cifras, que reflejan la necesidad de reforzar la vigilancia y las medidas de seguridad en los espacios acuáticos.







