Este lunes 2 de septiembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador defendió nuevamente la Reforma al Poder Judicial, argumentando que es esencial erradicar la corrupción, el nepotismo y el influyentismo entre jueces, magistrados y ministros. También criticó la decisión de algunos jueces de Chiapas y Morelos de ordenar que la iniciativa no se discutiera en la Cámara de Diputados y el Senado, y afirmó que, de ser aprobada, no debería ser enviada a los Congresos estatales.
El domingo, durante su sexto y último informe de gobierno en el Zócalo, López Obrador realizó una votación simbólica para consultar a los asistentes sobre si estaban de acuerdo con que jueces, ministros y magistrados fueran elegidos por el pueblo. La mayoría respondió afirmativamente, mostrando su apoyo a la propuesta del presidente. Hoy, AMLO reiteró que esta reforma obligará a los integrantes del Poder Judicial Federal a rendir cuentas a los ciudadanos en lugar de a grupos de interés.
“¿Por qué no puede ser juez cualquier persona que cumpla con los requisitos? ¿Es más complicado ser juez que ser presidente de la República? ¿Y por qué el presidente y los gobernadores son elegidos por el pueblo? La propuesta es que si los jueces son elegidos por el pueblo, sabrán que deben su cargo a los ciudadanos, no a grupos de intereses creados,” explicó López Obrador.
El presidente también volvió a criticar la protesta que coincidió con su informe, liderada por estudiantes, exalumnos y profesores de facultades de Derecho, así como trabajadores del Poder Judicial de la Federación. López Obrador cuestionó la participación de políticos de oposición en la protesta y acusó a algunos docentes de manipular a los jóvenes.
“Ya no es un asunto estrictamente jurídico, sino que se ha convertido en un tema político, pero realmente politiquero, porque están involucrados personajes de la política de los partidos opuestos, del conservadurismo y otros actores,” dijo desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional.
Defensa del Poder Legislativo

López Obrador minimizó la orden de un juez de Chiapas que instruyó al Congreso de la Unión a suspender la discusión y votación de la Reforma Judicial. También rechazó la decisión de otra jueza de Morelos de impedir que, en caso de aprobación, la reforma se enviara a los Congresos locales. “Están intentando detener el proceso legislativo,” acusó el presidente.
AMLO expresó su desconcierto por la decisión de los jueces de frenar el proceso, calificándolo como una “invasión arbitraria a la facultad del Poder Legislativo, una violación a la separación y al equilibrio entre los poderes.” Aclaró que la Constitución permite reformas siempre y cuando se cuente con las dos terceras partes del Congreso de la Unión y la mayoría en las legislaturas locales.
A pesar de las órdenes judiciales, el Congreso General, la noche del domingo, trazó la ruta para discutir la iniciativa, que comenzará en la sesión de este martes 3 de septiembre. No obstante, los legisladores de la oposición decidieron retirarse del recinto para no incurrir en desacato al Poder Judicial.






