Un ataque con misiles balísticos y drones lanzado por fuerzas rusas provocó un incendio que destruyó parcialmente la catedral de la Dormición, ubicada en el recinto del monasterio de las Cuevas de Kiev, uno de los principales lugares de la cristiandad y considerado Patrimonio Mundial de la Unesco.
Los bombardeos sobre la capital ucraniana ocurridos durante la madrugada del lunes dejaron al menos cuatro personas muertas y más de 30 heridas, además de causar graves daños al emblemático templo ortodoxo.
Daños al patrimonio religioso
La catedral de la Dormición, también conocida como la Iglesia de la Asunción, es uno de los edificios más antiguos y venerados de Ucrania, con una historia que se remonta al siglo XI. El recinto, que forma parte del monasterio de las Cuevas de Kiev, es un importante centro de peregrinación y uno de los símbolos de la identidad religiosa y cultural ucraniana.
Imágenes difundidas por las autoridades locales muestran parte de la estructura colapsada, así como daños significativos en frescos, íconos y otros elementos de valor histórico incalculable.
“Este no es solo un ataque contra Ucrania, es un ataque contra la fe, la historia y la cultura de toda la cristiandad”, declaró un portavoz de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania.
Activación de mecanismos de la Unesco
Ante la magnitud de los daños, el gobierno ucraniano anunció que activará los mecanismos de emergencia de la Unesco para intentar salvar la basílica y restaurar el patrimonio dañado. Se espera que expertos en conservación y restauración se desplacen a Kiev en los próximos días para evaluar los daños y diseñar un plan de recuperación.
Ucrania también solicitó a la comunidad internacional su apoyo financiero y técnico para la restauración del templo, considerado uno de los tesoros arquitectónicos y religiosos más importantes de Europa del Este.
Balance de víctimas
Los bombardeos rusos sobre Kiev dejaron un saldo trágico: al menos cuatro personas fallecieron y más de 30 resultaron heridas, algunas de gravedad. Los servicios de emergencia continúan con las labores de búsqueda y rescate entre los escombros de edificios residenciales y comerciales afectados por los ataques.
Las autoridades ucranianas denunciaron que los misiles y drones fueron lanzados deliberadamente contra objetivos civiles y patrimoniales, en lo que calificaron como un “crimen de guerra”.
Condena internacional
Diversos líderes mundiales y organizaciones internacionales condenaron los ataques y exigieron a Rusia el cese inmediato de las hostilidades contra infraestructuras civiles y patrimoniales.
La directora general de la Unesco manifestó su profunda preocupación por los daños a la catedral y recordó que, de acuerdo con el derecho internacional humanitario, los bienes culturales están protegidos durante los conflictos armados.
Hasta el cierre de esta edición, el gobierno ruso no había emitido una declaración oficial sobre el ataque ni sobre los daños causados a la catedral ortodoxa.





