Las minutas de la última reunión de política monetaria del Banco de México (Banxico), publicadas este jueves, señalan que la demanda externa, impulsada por las exportaciones no automotrices, y la competitiva tasa arancelaria que enfrenta México son factores clave para la estabilidad de la economía nacional.
El banco central consideró que el incremento de este tipo de exportaciones responde a un mayor uso de las cláusulas establecidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como a una reconfiguración del comercio global. Las exportaciones manufactureras no automotrices han mostrado un dinamismo significativo, con un crecimiento de 11.9% anual en el periodo enero-julio de 2025, destacando sectores como maquinaria especializada, equipos eléctricos, electrónicos y científicos. En contraste, las exportaciones automotrices, aunque estratégicas, han enfrentado desafíos estructurales y registraron una caída del 4.5% en el mismo periodo.
Otro factor mencionado como motor de resiliencia es la tasa arancelaria efectiva que enfrenta México, que se mantiene competitiva a nivel global y favorece los envíos al mercado estadounidense. En julio de 2025, esta tasa fue de 4.7%, una de las más bajas entre los socios de Estados Unidos, frente al promedio mundial de 9.7% y al 40.4% que enfrenta China. Este diferencial arancelario, derivado en buena medida del T-MEC, ha permitido que alrededor del 81% de las exportaciones mexicanas ingresen a Estados Unidos libres de arancel. La Secretaría de Hacienda ha señalado que entre 2018 y 2024, esta ventaja permitió a México captar cerca del 24% de la participación que China perdió en el mercado estadounidense.
A pesar de estos factores positivos, Banxico reconoció que persisten señales de debilidad en el consumo privado, la inversión y el mercado laboral. La institución proyecta una expansión de la economía para el segundo trimestre de 2026, tras la contracción registrada en el primero, pero revisó a la baja su previsión de crecimiento para el año a 1.1%







