La BUAP se ha comprometido firmemente a reducir su huella de carbono mediante acciones concretas. Estas incluyen el reciclaje y gestión adecuada de residuos, el cuidado y restauración de áreas verdes, programas de reforestación y construcción de jardines para polinizadores, así como la disminución del consumo energético y la promoción de fuentes renovables y transporte ecoamigable.
Diego Ariel Riva, coordinador de Gestión Ambiental de la Coordinación General de Desarrollo Sustentable, señaló que gracias a estos esfuerzos se ha evitado la emisión de 3,493,900 kg de CO₂eq, lo que representa el 55% de las emisiones realizadas. La BUAP se esfuerza por convertirse en un campus neutro en carbono, reduciendo sus emisiones de gases de efecto invernadero y equilibrando las emisiones con compensaciones o reducciones.
El cambio climático, impulsado por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, tiene graves consecuencias como el deshielo de glaciares, el aumento del nivel del mar y eventos climáticos extremos. Para avanzar hacia la neutralidad climática, es esencial abordar la reducción del consumo energético, mejorar la eficiencia energética, adoptar fuentes de energía renovable y promover la construcción sostenible.









