La canasta básica en México mostró un descenso mensual en su costo durante julio, impulsado por la moderación de la inflación y la caída en los precios de frutas, verduras y algunos productos pecuarios, de acuerdo con cifras oficiales. A pesar de la mejora, el gasto necesario continúa por encima del registrado hace un año.
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) informó que, en las zonas urbanas, una persona requirió 4,888 pesos mensuales (280 dólares) para cubrir sus necesidades básicas, mientras que en áreas rurales el monto fue de 3,504 pesos (201 dólares). La canasta básica se compone de 24 alimentos y bebidas no alcohólicas que son considerados indispensables.
Especialistas prevén que la inflación continúe desacelerándose durante el resto del año, lo que podría aliviar aún más el costo de la canasta básica. La baja en los precios de productos como el chile serrano, la cebolla, el tomate y la papa ha contribuido a esta tendencia positiva.
Sin embargo, el Banco de México ha señalado que la inflación subyacente, que excluye productos con precios volátiles, sigue siendo un factor a monitorear. La canasta básica es un indicador clave para medir el poder adquisitivo de las familias mexicanas, y su comportamiento es seguido de cerca por las autoridades económicas.





