La tragedia humanitaria causada por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose, con un saldo de más de 3,500 personas fallecidas, según el último balance de las autoridades . En medio de la emergencia, la zona más devastada, el estado costero de La Guaira, enfrenta el doloroso proceso de dar sepultura a centenares de víctimas que no han podido ser identificadas.
De acuerdo con el gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, un total de 231 cuerpos de víctimas permanecen sin ser reclamados por sus familiares . Las autoridades han informado que los cuerpos no reclamados serán trasladados al cementerio municipal La Esperanza para su inhumación, en tumbas individuales con una cruz y una placa de identificación, bajo la supervisión de la Cruz Roja . Testigos y trabajadores del camposanto han relatado a la agencia EFE que al menos 800 personas podrían haber sido enterradas en el lugar entre el 27 de junio y el 1 de julio .
Búsqueda desesperada de desaparecidos
Mientras se llevan a cabo estos entierros, miles de familias continúan buscando a sus seres queridos entre los escombros de los cerca de 200 edificios que colapsaron en La Guaira y Caracas . La desesperación ha llevado a voluntarios y familiares a excavar manualmente en las ruinas, temiendo que la maquinaria pesada destruya los cuerpos . Las plataformas digitales, como “Desaparecidos Terremoto Venezuela” y “Venezuela Te Busca”, se han convertido en una herramienta crucial para intentar localizar a las decenas de miles de personas aún desaparecidas, registrando más de 31,000 nombres no localizados





