TEHUACÁN, Pue. – Los precios de los productos del mar en Tehuacán se han mantenido estables durante este inicio de Cuaresma, pues, según los vendedores locales, los costos se mantienen iguales a los establecidos desde el mes de enero. Sin embargo, no descartan que los precios puedan incrementar hasta un 30% en los próximos días debido al aumento de la demanda propia de la temporada.
A pesar de que el primer día de Cuaresma registró una venta regular, los comerciantes esperan un repunte de hasta el 100% en la comercialización de mariscos, impulsado por la preferencia de los consumidores por productos del mar ante la disminución del consumo de carne de cerdo y res.
Los precios actuales de los productos del mar en Tehuacán son los siguientes: la mojarra se ofrece a 100 pesos por kilogramo, aunque su precio puede variar según el tamaño. El camarón, que es uno de los productos más consumidos en esta temporada, tiene un precio de 180 pesos por kilo, con variaciones entre 160 y 220 pesos dependiendo del tamaño. El pescado Sierra del Golfo cuesta aproximadamente 130 pesos el kilo, mientras que la jaiba se ofrece a 120 pesos. Las postas de robalo están a 320 pesos por kilogramo y el camarón pelado también se comercializa a 320 pesos por kilo.
A pesar de estos precios actuales, los vendedores no descartan un incremento, pues la oferta y demanda, así como los precios fijados por los proveedores, podrían influir en un aumento durante las siguientes semanas. Sergio Martínez, uno de los expendedores locales, destacó que en esta temporada el pescado y el camarón suelen subir de precio debido a la mayor demanda, lo que provoca que los distribuidores también ajusten sus tarifas.
Martínez también explicó que los productos más solicitados serán la mojarra, el filete y el pescado Sierra, debido a que son opciones más económicas y existen varios tamaños para elegir, lo que los hace accesibles para un mayor número de consumidores.
Sin embargo, una de las preocupaciones principales de los vendedores es la competencia de los mariscos ambulantes, quienes no siempre cumplen con las normativas sanitarias para el manejo de productos perecederos. Ante esta situación, los comerciantes solicitarán a las autoridades sanitarias que prohíban la venta ambulante de mariscos, para evitar riesgos para la salud de los consumidores.
Por último, los vendedores esperan que, aunque es probable que los precios de productos como el camarón, el pulpo, la jaiba, el calamar y otros crustáceos puedan aumentar, este incremento no sea tan elevado como para que los consumidores se vean restringidos en su compra durante la temporada de Cuaresma.






