El Gobierno de Javier Milei, a través del ministro de Economía Luis Caputo, anunció el pasado jueves 2 de julio una inversión privada de 1,200 millones de dólares para la construcción del primer reactor nuclear modular pequeño (SMR) en el predio de Atucha . El proyecto será impulsado por la empresa Meitner Energy, que utilizará la patente del reactor ACR-300, desarrollada por la empresa estatal INVAP con fondos públicos, y capitales estadounidenses .
Este anuncio se produjo dos días después de que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) no renovara los contratos de 170 trabajadores y en medio de reiteradas denuncias por la parálisis del reactor CAREM, el proyecto insignia de desarrollo nacional . Según el presidente de la CNEA, Guido Lavalle, la obra civil del CAREM presenta un 85% de avance y una inversión acumulada superior a los 600 millones de dólares, pero el Gobierno considera que su diseño “no es comercialmente viable” .
La física nuclear Adriana Serquis y el ingeniero Nicolás Malinowski critican el plan
La doctora en Física y expresidenta de la CNEA, Adriana Serquis, calificó la medida como un “plan de entrega nuclear a Estados Unidos” que confirma el desmantelamiento del sector . En declaraciones a Sputnik, Serquis advirtió que “quedó completamente diezmado el proyecto CAREM. Sin mantenimiento, eso probablemente se empieza a degradar, y estamos tirando a la basura 750 millones de dólares que Argentina ya invirtió en ese proyecto” . La especialista denunció que el Gobierno desfinancia un reactor con un 70% de avance para empezar desde cero uno nuevo que “podría tardar muchísimo tiempo en estar listo” .
El ingeniero electricista Nicolás Malinowski calificó la decisión como un “cambio de paradigma” en la política nuclear del país, al considerar que pone fin a una política de Estado basada en el desarrollo científico soberano . Malinowski advirtió que la desinversión en ciencia “implica un costo muy alto para el país, porque se trata de profesionales formados con recursos públicos en nuestras universidades, además de que perdemos una oportunidad única para fortalecer el lugar del país en el mapa mundial de la energía nuclear” .
El nuevo esquema contempla beneficios fiscales extraordinarios a través del régimen de grandes inversiones conocido como Súper RIGI, que permite la estabilidad fiscal por 30 años, la libre remisión de divisas al exterior y el blindaje judicial internacional . Mientras tanto, el sector nuclear argentino enfrenta una “fuga de cerebros” de profesionales que migran hacia empresas privadas como Meitner Energy, atraídos por salarios mucho más altos que los que percibían en el Estado .





