Lo que parecía una mañana normal para una familia michoacana se transformó en un escenario de asombro y emergencia. Un chorro a presión de agua hirviendo y lodo, similar a un géiser, brotó de manera imprevista en el patio trasero de una vivienda particular, obligando a una movilización inmediata de los cuerpos de rescate en el occidente de México.
El incidente se viralizó rápidamente en redes sociales a través de videos grabados por los propios habitantes y vecinos. En las imágenes se observa cómo la fuerza del agua fracturó el suelo del predio, alcanzando varios metros de altura y llenando el espacio de vapor debido a las altas temperaturas del domo térmico subterráneo.
Despliegue de Protección Civil y resguardo de la zona
Ante el reporte de la emergencia, las autoridades locales activaron los protocolos de seguridad para proteger a la comunidad:
Evacuación preventiva: Elementos de Protección Civil estatal y municipal acudieron al inmueble para realizar la evacuación inmediata de los habitantes y de los animales de granja que se encontraban en el patio, evitando quemaduras o intoxicaciones por probables gases acumulados.
Perímetro de seguridad: La zona quedó completamente acordonada mientras ingenieros, geólogos y especialistas analizan el subsuelo.
¿Actividad geotérmica o falla en la infraestructura?
Especialistas del estado evalúan el terreno para determinar el origen exacto del fenómeno. Michoacán se encuentra asentado sobre el Eje Neovolcánico Transversal, una región con una intensa actividad geotérmica natural que cuenta con zonas de balnearios de aguas termales y respiraderos volcánicos (como en los municipios de Los Azufres o San Juan Parangaricutiro).
El equipo técnico analiza si este brote responde a un fenómeno natural por la presión de mantos acuíferos subterráneos expuestos a altas temperaturas, o si fue derivado de la fractura de alguna tubería de presión profunda combinada con las condiciones del suelo. Las autoridades pidieron a la población de las comunidades aledañas mantenerse alejadas del sitio debido al riesgo latente de nuevos hundimientos o deslaves por el reblandecimiento de la tierra.




