Durante su conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó categóricamente que ni el exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra, ni sus familiares o personas cercanas, tienen injerencia alguna en los procesos de contratación de la administración pública federal.
La mandataria enfatizó que su gobierno opera bajo principios de transparencia y legalidad, cortando de tajo cualquier sospecha de favoritismo o tráfico de influencias en la asignación de licitaciones o convenios gubernamentales.
Sheinbaum Pardo reveló que todos los servidores públicos de su gabinete y dependencias federales tienen la instrucción precisa de no recibir recomendaciones ni gestiones externas para la toma de decisiones administrativas.
“En este gobierno no hay influyentismo ni amigos que decidan sobre el presupuesto público”, sentenció la titular del Ejecutivo, reiterando que la única vía para colaborar con el Estado es a través de los mecanismos institucionales establecidos.
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