El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó las nuevas sanciones económicas anunciadas este lunes por el gobierno de Estados Unidos como un “plan de diseño genocida” y un esfuerzo por estrangular la economía de la isla. Las medidas, que congelan los activos de diez entidades estatales y organizaciones civiles locales, impactan directamente al Ministerio de Turismo, corporaciones de comercio exterior y transporte, así como firmas energéticas .
Las nuevas sanciones
La nueva ronda de sanciones incluye la designación de entidades como el Grupo de Administración Hotelera, la Corporación de Comercio Exterior, el Grupo de Transporte y la Unión Eléctrica de Cuba, lo que prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con ellas, según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que las medidas son un “primer paso” y que el gobierno continuará aplicando sanciones mientras continúe la “represión” en la isla . “No podemos permitir que el régimen criminal tenga acceso a recursos”, declaró Rubio, quien también anunció una nueva estrategia para el apoyo a la oposición cubana desde las redes sociales .
Contexto y respuesta de Cuba
Las sanciones se producen en un momento en que Cuba enfrenta una profunda crisis económica y social, agravada por los apagones generalizados y la escasez de alimentos y combustible. El presidente cubano también recordó que este nuevo paquete de medidas se suma a las declaraciones de la víspera del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que las sanciones se mantendrían hasta que la isla cumpla con condiciones que incluyen la liberación de presos políticos y la celebración de elecciones .
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció en su cuenta de X que la medida “refuerza la agresión en busca de un mayor daño al pueblo” y coincide con el reinicio de la militarización de la base naval de Guantánamo y la inversión de 100 millones de dólares en el sitio . La Unión Europea expresó su preocupación por el impacto de las sanciones en la población civil y reiteró su apoyo a la política de compromiso crítico con la isla. La comunidad internacional ha sido testigo de un nuevo capítulo en la tensión entre ambos países, que persiste desde 1962 con el embargo económico de Estados Unidos contra Cuba





