El ambicioso plan de la Casa Blanca para liderar la reconstrucción de la Franja de Gaza ha tropezado con un muro financiero y legal. A cuatro meses de haber sido anunciado con gran despliegue diplomático, el fondo financiero del denominado Consejo de Paz de Trump para Gaza no ha recibido un solo dólar por parte de los países u organizaciones donantes, reveló una investigación del diario Financial Times.
De acuerdo con fuentes de alto nivel consultadas por el rotativo británico, la parálisis de los recursos responde a la desconfianza internacional sobre el manejo del dinero, así como a un limbo jurídico que mantiene congelados todos los proyectos de infraestructura en la zona de conflicto.
El dilema de JPMorgan y la falta de transparencia
El informe periodístico detalla que el diseño financiero elegido por la administración de Donald Trump se convirtió en el principal obstáculo para atraer capitales internacionales, debido a la omisión de los canales tradicionales de fiscalización:
Evasión del Banco Mundial: Inicialmente, los países aliados sugirieron canalizar las donaciones a través de un fondo fiduciario del Banco Mundial, institución que exige auditorías estrictas y un marco de “total transparencia” sobre el destino de cada centavo.
La opción privada: En su lugar, el gobierno estadounidense optó por dirigir los futuros recursos hacia una cuenta gestionada por el banco privado JPMorgan Chase, un mecanismo que carece de las “exigencias de transparencia independientes” que demandan los donantes para evitar desvíos o corrupción.
El resultado: Ante la falta de garantías de rendición de cuentas, los gobiernos extranjeros y los consorcios privados han decidido cerrar la chequera. “Se han ingresado exactamente cero dólares”, confirmaron los funcionarios al medio.
Proyectos congelados en el limbo jurídico
Además de la falta de liquidez, el Financial Times señala que el propio Consejo de Paz para Gaza se encuentra sumido en una “indeterminación jurídica y política”. La falta de reglas claras de operación y la incertidumbre sobre qué constructoras o agencias ejecutarán las obras civiles han paralizado por completo el inicio de la remoción de escombros y la restauración de servicios básicos en el territorio palestino.
Por su parte, un portavoz del Consejo de Paz minimizó la situación en declaraciones para el diario, argumentando que se han diseñado “varias opciones viables para obtener el financiamiento” —incluyendo retomar la vía del Banco Mundial— pero justificó que, por el momento, “los participantes e inversionistas de la iniciativa han optado por explorar otras vías” de capitalización. Sin embargo, analistas internacionales advierten que mientras el fondo siga vacío, la estrategia de pacificación y reconstrucción de Washington carecerá de un impacto real sobre el terreno.




