El pasado 2 de junio se llevaron a cabo elecciones en todo el país para elegir la presidencia de la República, senadurías, diputaciones federales, y a nivel estatal, los integrantes de los 125 ayuntamientos y del Congreso local.
En este proceso, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), fundado el 5 de mayo de 1989 con una ideología socialdemócrata, no logró superar el umbral del 3% de votos necesario para mantener su registro a nivel nacional, marcando así el fin de su existencia tras 35 años de actividad.
¿Qué dice la ley?
El artículo 10 de la Ley General de Partidos Políticos establece las siguientes causas por las que un partido político puede perder su registro:
- No participar en un proceso electoral ordinario.
- No obtener al menos el 3% de la votación válida emitida en alguna de las elecciones federales ordinarias para Diputados, Senadores o Presidente.
- No cumplir con los requisitos necesarios para obtener el registro.
- Incumplir gravemente a juicio del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) o de los organismos públicos locales.
- Haberse fusionado con otro partido político.
- Ser disuelto por sus miembros con base en sus estatutos.
La debacle
Jesús Zambrano, presidente nacional del PRD, lamentó públicamente la pérdida del registro del partido, describiéndolo como el cierre de un ciclo histórico que tuvo una importante contribución a la transición democrática de México. En un mensaje en sus redes sociales, expresó:
“Lamento que los órganos electorales hayan confirmado la pérdida del registro legal del PRD a nivel nacional. Se cierra así un ciclo histórico de la vida de nuestro partido que tanto aportó a la transición democrática de México”.
Zambrano también señaló la disposición de muchos dirigentes y militantes para mantener las banderas de lucha del partido, sugiriendo la posibilidad de unirse con grupos afines para construir un nuevo proyecto partidista que sea renovado, moderno y abierto a la sociedad.
“La emergencia nacional exige a las nuevas generaciones, a las y los jóvenes, que encabecen esta nueva hazaña. Hago un sincero reconocimiento a todas y todos los dirigentes nacionales, estatales y municipales, así como a nuestra militancia que se ha mantenido leal para caminar con el PRD”, expresó.
Aunque negó la posibilidad de continuar con un proyecto idéntico, enfatizó la importancia de evitar un “PRD 2.0”, considerándolo un grave error estratégico.
Finalmente, se comprometió a seguir defendiendo la democracia y trabajar desde nuevas trincheras por una agenda progresista en beneficio de la sociedad y del país: “¡Viva México, democracia ya, patria para todas y todos!”.






