Este domingo, cientos de fieles católicos acudieron a la Catedral de Puebla para participar en la misa dominical en honor a la Vida Consagrada y a Nuestra Señora de la Candelaria. La celebración estuvo presidida por el obispo auxiliar Javier Martínez Castillo, quien destacó la importancia de la vida religiosa y el compromiso de los consagrados con su fe y servicio a la comunidad.
Durante la homilía, el obispo resaltó el papel de la Virgen de la Candelaria como símbolo de luz y esperanza, invitando a los asistentes a fortalecer su espiritualidad y renovar su devoción. La ceremonia estuvo acompañada de cánticos y oraciones, creando un ambiente de recogimiento y fervor entre los presentes.





