El gobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, junto con 21 de sus colegas de Morena y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres, expresaron un enérgico rechazo a la entrada en vigor de la Ley SB4, promovida por el estado de Texas. Esta ley otorga facultades a la policía para detener y deportar a migrantes sospechosos de ingresar de forma irregular a Estados Unidos.
En un comunicado conjunto, los 23 mandatarios estatales lamentaron la decisión de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos de levantar la suspensión de esta legislación impulsada por el gobernador de Texas, Greg Abbott. Consideraron que esta medida vulnera la dignidad, integridad y derechos de las personas migrantes, además de criminalizar y discriminar a quienes buscan mejores condiciones de vida a través de la movilidad humana.
Se destacó que esta ley anti-migratoria representa una violación al derecho internacional y a los principios fundamentales de convivencia y solidaridad humana.
Los gobernadores señalaron que el diálogo en materia migratoria debe prevalecer entre México y Estados Unidos, con el fin de abordar las causas estructurales que impulsan la migración y la desigualdad. Subrayaron que la cooperación entre ambas naciones es esencial para encontrar soluciones humanitarias a este fenómeno.
Asimismo, reiteraron que el bienestar de los connacionales y de todas las personas que integran la nación mexicana, más allá de las fronteras del país, sigue siendo una prioridad de la Cuarta Transformación.
En este contexto, respaldaron la postura del Estado Mexicano y sostuvieron que criminalizar el fenómeno migratorio es inútil, ya que puede abordarse atendiendo a sus causas, como lo ha planteado el presidente Andrés Manuel López Obrador en diversas ocasiones.






