
Del 15 al 18 de agosto, Atlixco, uno de los Pueblos Mágicos más visitados de Puebla, será sede de la quinta edición de la Feria del Elote. El evento, que se llevará a cabo en el Centro de Convenciones de la localidad, espera la llegada de más de 12 mil personas y una derrama económica superior a los 2 millones de pesos.
Organizada por la Secretaría de Turismo en colaboración con las autoridades municipales, la feria tiene como objetivo principal apoyar a los productores del campo y atraer más visitantes a la región. Giovanni Rosas Cerezo, presidente de la feria, informó que los asistentes podrán disfrutar de una gran variedad de platillos elaborados con maíz, desde los tradicionales elotes hasta opciones innovadoras como esquites con chapulines, crepas con elote, helados, y hasta hamburguesas con ingredientes derivados del maíz.

Además de la oferta gastronómica, el evento contará con la participación de 40 expositores, de los cuales 25 están dedicados a la comida, dos son especialistas en mixología, y el resto son artesanos locales. Los artesanos tendrán la oportunidad de mostrar y vender sus creaciones a los visitantes, enriqueciendo la experiencia cultural de la feria.
Juan Ramón Álvarez Cuspinera, director general de Promoción Turística, destacó la creatividad de los expositores, quienes han logrado fusionar tradición e innovación en los platillos que ofrecerán. También señaló la presencia de productores de mezcal, que sumarán una propuesta adicional a la oferta del evento.
Valerie Bartsch Aburto, regidora de Turismo, Arte y Pueblos Originarios, junto con Jorge Gutiérrez Ramos, secretario de Desarrollo Económico y Turismo, invitaron al público a asistir a esta festividad que forma parte de la agenda “Apasiónate por Atlixco”. Este programa busca promover la gastronomía, el turismo, las tradiciones y las actividades culturales de la región, consolidando a Atlixco como un destino turístico destacado a tan solo 40 minutos de la capital poblana.
La Feria del Elote promete ser un evento familiar y culturalmente enriquecedor, donde la tradición se mezcla con la innovación para ofrecer a los visitantes una experiencia única en uno de los lugares más emblemáticos de Puebla.






