La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, estableció este jueves los lineamientos bajo los cuales las entidades federativas deberán gestionar sus vínculos con el gobierno de Estados Unidos. Durante su comparecencia ante los medios, la mandataria subrayó que ningún gobierno estatal cuenta con facultades para establecer relaciones diplomáticas o acuerdos directos con autoridades extranjeras, enfatizando que la conducción de la política exterior es una atribución exclusiva del Poder Ejecutivo Federal.
De acuerdo con las disposiciones señaladas, cualquier tipo de convenio, incluyendo aquellos relacionados con programas de capacitación y asistencia técnica, deberá ser canalizado y autorizado previamente por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Esta medida busca centralizar la interlocución con el país vecino para asegurar que las acciones locales sean congruentes con la estrategia nacional y no contravengan las disposiciones constitucionales que regulan la soberanía del país en materia de asuntos internacionales.
La instrucción presidencial precisa que los estados tienen prohibido firmar memorandos de entendimiento o protocolos de cooperación de manera autónoma con agencias gubernamentales estadounidenses. Esta directriz surge en un contexto donde diversas administraciones estatales habían buscado esquemas de colaboración en áreas como seguridad y desarrollo económico, los cuales ahora quedarán supeditados a la revisión y validación de la cancillería mexicana para su implementación legal.
Finalmente, se informó que la SRE establecerá un protocolo de supervisión para revisar los acuerdos vigentes y asesorar a los gobiernos locales en la formalización de futuras gestiones. El gobierno federal reiteró que esta estructura administrativa garantiza una postura unificada ante los socios comerciales extranjeros, manteniendo el orden institucional en los intercambios técnicos y diplomáticos que ocurren a lo largo de la frontera y en el interior del territorio nacional.





