El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán anunció la ejecución de la cuarta fase de la Operación Nasr 2, en la que afirma haber destruido instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin. Según el comunicado, la base KGL en Kuwait representa “el principal centro de entrenamiento y apoyo para el ejército estadounidense en Asia Occidental”.
En Baréin, la Guardia Revolucionaria declaró que la operación tuvo como objetivo el Centro de Gestión de Inteligencia Naval, el Centro de Mando y Control, grandes almacenes de repuestos, equipo militar y tanques de combustible pertenecientes a la Quinta Flota estadounidense. Los atacantes afirmaron que estas instalaciones fueron destruidas durante la ofensiva.
El CGRI enfatizó que “las operaciones continuarán” y que el estrecho de Ormuz “permanecerá cerrado hasta que se erradiquen los males de Estados Unidos”. La declaración se produce en el contexto de la escalada de tensiones entre ambas naciones, que incluye intercambios de ataques y el bloqueo naval impuesto por Washington.
Estados Unidos ha llevado a cabo cuatro oleadas de ataques contra objetivos militares en Irán, mientras Teherán ha respondido con represalias contra bases estadounidenses en la región. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, que ha elevado los precios del petróleo y generado preocupación por la estabilidad de Oriente Medio.





