La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) rechazó categóricamente haber tenido cualquier tipo de involucramiento en la reciente explosión de una camioneta donde viajaban dos operadores del Cártel de Sinaloa. La portavoz del organismo, Liz Lyons, desmintió la información difundida originalmente por la cadena CNN, calificándola de narrativa peligrosa y sin fundamentos.
De acuerdo con la vocera, este tipo de reportes periodísticos funcionan únicamente como una “campaña de relaciones públicas” para los grupos criminales y representan una amenaza directa para la integridad de los ciudadanos estadounidenses. Lyons fue enfática al señalar que la agencia no facilitó ni participó en el incidente, buscando así frenar la especulación sobre operaciones encubiertas en territorio mexicano.
Por su parte, el Gobierno de México se sumó al desmentido de la información publicada por el medio estadounidense. A través de un comunicado oficial, las autoridades mexicanas aseguraron que la cooperación bilateral con Washington se mantiene firme, bajo un esquema de coordinación que tiene como eje central el respeto absoluto a la soberanía nacional. Ambos gobiernos buscan así disipar las tensiones generadas por la versión de una supuesta intervención extranjera directa en el combate a las estructuras del narcotráfico.





