Las intensas lluvias registradas en la capital poblana provocaron el colapso de una barda de aproximadamente 90 metros de longitud en el Bachillerato Nicolás Bravo, ubicado en la colonia SNTE, al sur de la ciudad. La caída de la estructura arrastró consigo postes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dejando sin servicio de energía a más de 80 viviendas de las colonias SNTE y Lares de San Alfonso desde las 16:30 horas del sábado 29 de junio.
El derrumbe afectó cerca de 25 metros de muro sobre la calle Miguel de la Madrid, la cual divide el bachillerato de la Escuela Primaria Bicentenario de la Independencia de México.
Testimonios y preocupación vecinal
Edgar Jiménez, comerciante de la zona, relató que al momento del colapso escuchó un estruendo que confundió con un rayo, hasta que observó los daños: “Me preocupan los postes, están sostenidos sólo por los cables y dos columnas de madera rotas, si caen pueden ser un riesgo real”.
Técnicos de la CFE acudieron al sitio para restablecer parcialmente el servicio eléctrico, aunque señalaron que requieren autorización de Protección Civil para continuar con el retiro y reinstalación de los postes.
Falta de electricidad y afectaciones mayores
Según vecinos como Marta Isabel Rodríguez, no todos los hogares han recuperado el servicio. Además, ante la ausencia de autoridades de Protección Civil, fueron los propios residentes quienes acordonaron el área para prevenir accidentes, ya que la humedad podría seguir debilitando el terreno.
El colapso y las maniobras de seguridad bloquearon el paso de vehículos particulares y del transporte público, afectando también la recolección de basura, ya que las unidades debieron modificar su ruta habitual.
La caída de postes también interrumpió servicios de telecomunicaciones de compañías como Megacable, Telmex y Totalplay, afectando a cerca de cuatro mil usuarios sin internet, televisión o telefonía fija.
Negocios cerrados y escuelas en riesgo
Comercios como la mecánica automotriz “Intec” se vieron forzados a suspender operaciones. Su encargado, Emanuel Morales, indicó que no pueden trabajar sin energía eléctrica, lo que ha provocado retrasos en la entrega de entre ocho y diez vehículos: “Tendremos que hacer descuentos por cada día de retraso; esto nos afecta financieramente”.
Por otro lado, madres y padres de familia expresaron preocupación por el estado estructural de las escuelas. Juana Martínez, madre de dos estudiantes del Preescolar San Alfonso, optó por no llevarlos a clases, argumentando que las bardas están mal construidas en terrenos sin drenaje adecuado, lo que provoca anegamientos.
“Qué bueno que suspendieron clases, pero deberían revisar cómo están construidas esas bardas. Hoy no pasó a mayores, pero mañana podría ser distinto”, alertó.
Las autoridades municipales no han emitido aún un pronunciamiento oficial sobre posibles acciones de reparación o revisión estructural en las escuelas afectadas.





