Por segundo día consecutivo, trabajadores de las empresas Danone y Bonafont mantienen un paro de labores en sus plantas y centros de distribución de la entidad, acusando graves irregularidades en el reparto de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), anomalías laborales y presuntos despidos injustificados en áreas estratégicas.
La protesta, que mantiene detenida la operación logística y de distribución de ambas marcas, escaló luego de que las mesas de negociación con los representantes patronales no lograran un acuerdo satisfactorio para la base trabajadora.
Exigen cuentas claras en las utilidades y denuncian represalias
Los manifestantes señalaron que el detonante del conflicto fue el depósito de las utilidades correspondientes al ejercicio fiscal anterior, cuyo monto consideraron una burla y una violación a sus derechos laborales, al no corresponder con los volúmenes de venta y producción que registraron las marcas.
Entre las demandas principales de la base trabajadora se encuentran:
- Auditoría fiscal: Exigen una revisión exhaustiva de las carátulas fiscales de las empresas para transparentar las ganancias reales de este año.
- Freno a los despidos: Reportaron el despido injustificado de varios compañeros del área de almacén tras el inicio de las protestas, lo que calificaron como una clara medida de represión y hostigamiento sindical.
- Mejora de condiciones: Denunciaron jornadas excesivas y la falta de insumos de seguridad para el desempeño de sus funciones.
Afectación logística: Debido al bloqueo pacífico en los accesos de las bodegas y plantas, el suministro de agua embotellada y productos lácteos ha comenzado a registrar retrasos en la zona metropolitana de Puebla. Los empleados advirtieron que no levantarán el paro de labores ni liberarán las instalaciones hasta que intervengan las autoridades de la Secretaría de Trabajo del Estado y se garantice la restitución inmediata de los trabajadores despedidos sin justificación.




