La Cámara de Diputados, con la mayoría de Morena, PT y PVEM, ha aprobado una reforma a la Ley de Amparo que restringe la capacidad de los jueces para otorgar suspensiones con efectos generales y suspende la aplicación de leyes. La oposición, conformada por PAN, PRI, PRD y MC, ha expresado su rechazo, señalando que esta medida supone un retroceso en materia de justicia y derechos humanos. Advirtieron que impugnarán la reforma ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Durante siete horas de discusión, los legisladores de oposición argumentaron que la iniciativa representa un peligro para el estado de derecho y la separación de poderes. Sin embargo, todas las reservas presentadas por la oposición fueron rechazadas por Morena.
La diputada Adriana Bustamante de Morena defendió la reforma, asegurando que no busca limitar el derecho al amparo, sino regular su uso arbitrario. Sin embargo, la oposición criticó esta postura, afirmando que la medida socava la capacidad de defensa de los ciudadanos ante actos arbitrarios del Estado.
La aprobación de esta reforma se produce en medio de la discusión sobre cambios a la Ley de Amnistía, que también ha generado controversia. La mayoría oficialista ha permitido que el presidente tenga la facultad discrecional de liberar a personas bajo proceso o sentenciadas, lo que ha generado críticas de la oposición.
En un ambiente tenso, con intercambio de acusaciones y descalificaciones, la aprobación de estas medidas ha suscitado un intenso debate sobre el estado de la democracia y el respeto a los derechos fundamentales en México.







