Renato Romero Camacho, activista por la defensa del agua en la región de la Cuenca Libres-Oriental, salió del Centro de Reinserción Social (CERESO) de San Pedro Cholula, donde estaba recluido por los delitos de despojo agravado y daño en propiedad ajena.
A su salida, Romero declaró: “Mi único delito es ser humilde y defender la naturaleza”, frase con la que reafirmó su postura en favor del medio ambiente, motivo por el cual asegura haber sido criminalizado.

El activista había sido vinculado a proceso por su participación en acciones relacionadas con la defensa de los recursos naturales, situación que generó atención pública y respaldo por parte de sectores sociales que lo consideran un defensor del territorio.
Su liberación ocurre en un contexto en el que distintas organizaciones han señalado la importancia de garantizar los derechos de quienes participan en movimientos ambientales.





