El jueves 11 de abril de 2024, una sucursal del Banco Santander en Irapuato, Guanajuato, fue el escenario de un audaz robo perpetrado por individuos aún sin identificar.
El asalto tomó por sorpresa a las autoridades locales, quienes informaron que los ladrones exhibieron un alto grado de especialización al hackear las claves de seguridad para acceder tanto a la bóveda como a los cajeros automáticos del banco.
¿Cómo ocurrió el atraco?
El incidente tuvo lugar en la sucursal situada en la Plaza Zeus, sobre la Avenida Solidaridad, cercana a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Irapuato. Según los informes, el robo ocurrió alrededor de la 1:30 de la madrugada, momento en el cual el sistema de seguridad del banco emitió el primer reporte de actividad sospechosa.
Inmediatamente después del primer aviso, la Policía Municipal y la seguridad privada del Banco Santander acudieron al lugar. A pesar de realizar rondas en el exterior del banco, no se detectó ninguna actividad inusual, por lo que se retiraron.
Sin embargo, cerca de las 3:30 de la madrugada, se emitió un segundo reporte de alerta desde el sistema de seguridad del banco. Nuevamente, la Policía Municipal inspeccionó el exterior del edificio, sin detectar signos de robo.
Fue hasta las 8:00 horas cuando los empleados del banco descubrieron el robo. Encontraron pruebas de la intrusión de los ladrones y alertaron al sistema de emergencias 911, lo que provocó la rápida llegada de la policía municipal para acordonar la zona.
Según el testimonio del personal del banco, los ladrones habrían utilizado técnicas de hackeo para desbloquear las claves de seguridad de la bóveda y los cajeros, lo que les permitió sustraer más de dos millones de pesos en efectivo. Además, se descubrió un boquete detrás de la zona de cajeros, que los delincuentes utilizaron para extraer el botín.
Las autoridades de Irapuato han iniciado una investigación exhaustiva del incidente, con la colaboración de la Agencia de Investigación Criminal y la Fiscalía de Guanajuato. Además, se ha señalado que este método de robo, que implica el acceso a través de la azotea, ha sido utilizado en varios establecimientos de la Plaza Zeus en los últimos años.
A pesar de que la maniobra pasó desapercibida en el momento del robo, las autoridades han señalado estar comprometidas a seguir cada pista y utilizar todos los recursos disponibles para identificar y capturar a los responsables de este asalto millonario.






