La Secretaría de Salud ha brindado atención a siete personas debido a las afectaciones provocadas por la ceniza del volcán Popocatépetl en las últimas 24 horas . Todos los pacientes presentaban síntomas de rinitis alérgica.
Estas intervenciones elevan a 21 el total de individuos que han buscado ayuda en uno de los 84 centros de salud ubicados en las proximidades del volcán, experimentando molestias derivadas de la actividad volcánica.
Ante esta coyuntura, la dependencia hace hincapié en la importancia de que la población utilice cubrebocas y gafas al salir, evite actividades al aire libre, no consuma alimentos en la vía pública, y en caso de entrar en contacto con la ceniza, lave sus ojos y manos con abundante agua. Asimismo, se insta a resguardar el suministro de agua y la comida de las mascotas.

¿Qué es la ceniza volcánica?
Las cenizas volcánicas se componen de fragmentos de roca, minerales y vidrio volcánico generados durante erupciones explosivas de un volcán. Estas partículas son abrasivas, no solubles en agua y pueden contener gases volcánicos con un distintivo olor a azufre. Mientras que algunas tienen dimensiones comparables a la arena, otras pueden presentar una finura similar a la del talco.
¿Cuáles son sus efectos?
- En la salud
La exposición a la ceniza volcánica puede provocar efectos perjudiciales para la salud, siendo uno de los más frecuentes la irritación de las vías respiratorias superiores, acompañada de dolor de garganta y tos seca. Aquellas personas que ya presentan problemas respiratorios previos pueden experimentar síntomas más graves de bronquitis que persisten varios días después de la exposición, con irritación de las vías respiratorias en individuos asmáticos o con bronquitis, manifestando dificultad para respirar.
- En el sector agropecuario
La caída de cenizas puede tener consecuencias perjudiciales para las actividades agropecuarias de diversas maneras. Tanto los cultivos como las operaciones ganaderas pueden resultar afectados, dependiendo de factores como el grosor de la capa de cenizas depositada, el tipo y las condiciones de crecimiento del cultivo, la presencia de ácido fluorhídrico (HF) soluble en las cenizas, así como la duración e intensidad de las lluvias tras la erupción.
En el caso de que la ceniza contenga HF, existe el riesgo de intoxicación para el ganado, pudiendo llevar a la muerte por la ingestión de vegetación contaminada o, en algunos casos, por inanición si la vegetación queda sepultada por la ceniza o si los animales ingieren la ceniza directamente. La exposición del ganado a un entorno con presencia de ceniza también puede provocar ceguera en los animales, y la ingestión de agua contaminada constituye otro factor que puede llevar a la mortalidad.
Además, la maquinaria agrícola puede sufrir daños debido a las propiedades abrasivas de la ceniza, afectando especialmente a los motores y circuitos eléctricos.
- En la infraestructura y servicios
Las cenizas tienen la capacidad de alterar temporalmente las condiciones físico-químicas del agua, aumentando la carga en los sistemas de conducción y tratamiento. Este fenómeno no solo afecta la disponibilidad del recurso, sino que también impone una mayor demanda para llevar a cabo tareas de limpieza.
En cuanto a las edificaciones, los daños pueden variar desde el colapso o la ruptura parcial de techos hasta daños menores como el deterioro de materiales exteriores o interiores, incluyendo artefactos, computadoras, pisos y sistemas eléctricos y mecánicos. La magnitud de estos efectos depende del espesor de las cenizas, su estado (húmedo o seco), el diseño de los edificios, así como de los sistemas de circulación de aire y la cantidad de ceniza que ingresa.
Las telecomunicaciones, tanto radio, televisión como servicios telefónicos, pueden sufrir graves afectaciones debido a interferencias en las ondas de radio por condiciones atmosféricas, sobrecarga en la red telefónica debido a una mayor demanda, y daños directos en la infraestructura, como cableados y antenas satelitales o de radio.
La generación de energía eléctrica también se ve amenazada por la caída de cenizas, especialmente cuando estas están húmedas, ya que se adhieren a los aislantes eléctricos generando cortocircuitos.
Los sistemas de transporte, tanto aéreos como terrestres, pueden experimentar interrupciones significativas debido al cierre de aeropuertos y vías de acceso. La visibilidad reducida en autopistas y caminos, así como la peligrosidad que añade a las condiciones resbaladizas, pueden afectar negativamente la movilidad y dañar los vehículos. En el caso de los aviones, la ceniza puede afectar la estructura, ventanillas y componentes de los motores, generar corrosión, interferir con sistemas de aire acondicionado y detección de humo, y causar daños en ventanillas y antenas.






