La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su gobierno tiene una estrategia para combatir la delincuencia organizada y destacó la colaboración de México, Estados Unidos y Canadá contra estos grupos. Sin embargo, rechazó la idea de definir a los cárteles como organizaciones terroristas, considerando que esta designación no contribuiría a una mejor coordinación en seguridad.
Sheinbaum también cuestionó el tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos, que fortalece a los cárteles, y subrayó que ambos países deben colaborar respetando su soberanía para enfrentar la crisis del fentanilo.





