La supervivencia de los sitios de aprovechamiento forestal legalmente establecidos en Puebla enfrenta serias amenazas, según revela el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Factores como la tala ilegal desmedida, la disminución de ventas debido a la pandemia de Covid-19, la inseguridad y los altos costos de los insumos son los principales obstáculos identificados por el Censo Agropecuario (CA) de 2022, publicado el año pasado.
En Puebla, hay registrados 260 establecimientos dedicados a la extracción y transformación legal de productos maderables, todos enfrentando problemas que afectan su productividad. Según el Inegi, el aumento en el costo de insumos y servicios básicos fue señalado como el mayor obstáculo por 111 representantes de estas unidades. Le sigue la tala clandestina, afectando directamente a 96 establecimientos debido a la deforestación irregular.
La pérdida de clientes por eventos extraordinarios como la pandemia afectó a 93 negocios, junto con la necesidad de reducir precios para mantener ventas mínimas. La inseguridad afectó a 81 unidades, mientras que la reducción de mano de obra fue un problema para 65 establecimientos. La sanidad forestal, incluyendo enfermedades, afectó a 54, y la salud y edad avanzada de los productores se presentaron como desafíos para 53 empresas.
Además, la extracción ilegal de productos no maderables y la caza clandestina de flora y fauna perjudicaron a 49 y 48 establecimientos respectivamente. Puebla ocupaba el décimo lugar nacional en participación en la economía forestal hasta 2022, según datos de la Semarnat.
Finalmente, el Inegi menciona otros obstáculos como el intermediarismo excesivo que complica la comercialización, problemas en transporte y almacenamiento, invasión de predios y falta de tenencia de tierra, todos afectando la productividad de la industria forestal en la entidad poblana.





