Las intensas lluvias provocadas por el tifón Maysak, junto con un tornado y precipitaciones sin precedentes, han causado una situación de desastre en varias regiones de China, con inundaciones, derrumbes y un saldo provisional de al menos trece fallecidos.
En la región autónoma de Guangxi, al sur del país, las lluvias de intensidad excepcional han provocado inundaciones de nivel III en Hengzhou. El Centro Hidrológico de Guangxi reportó que 29 ríos y 36 estaciones hidrológicas rebasaron los niveles de alerta por inundaciones. En Fangchenggang, donde cayeron 997,1 milímetros de lluvia en 12 horas, los ríos alcanzaron máximos históricos y casi toda la ciudad quedó bajo el agua. El peligro se ha incrementado tras el derrumbe del embalse de Liulan, que ha puesto en riesgo a miles de personas que habitan en las cercanías.
Además de las inundaciones, un tornado devastó parte de la provincia de Hubei, en el centro de China, dejando al menos ocho muertos y un desaparecido. En la provincia vecina de Jiangxi, las fuertes tormentas e inundaciones repentinas causaron la muerte de otras cinco personas.
Las autoridades continúan con las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas, mientras se mantiene la alerta por posibles nuevas precipitaciones.





