El secretario de Salud estatal, José Luis Alomía, reveló un dato alarmante: las soluciones administradas no eran fórmulas estandarizadas de laboratorio, sino preparados individuales realizados por el propio médico, lo que aumenta exponencialmente el riesgo de contaminación o mala composición química.
Operativos y aseguramientos en la colonia San Benito
La Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) ejecutó un cateo en el establecimiento, donde se aseguraron:
Expedientes clínicos y muestras de las sustancias.
Medicamentos e insumos médicos diversos.
Equipos de aplicación intravenosa.
Todo el material fue trasladado a la Ciudad de México bajo cadena de custodia para ser analizado por la CCAYAC (laboratorio de referencia de la Cofepris), mientras se realizan estudios histopatológicos a los tejidos de las víctimas para determinar el daño celular exacto que causó la muerte.
Víctimas identificadas
Entre las personas que perdieron la vida tras el tratamiento se encuentran:
Zaid Alberto Castro Lagarda, Catalina Figueroa Casillas, Jesús Héctor Almeida Flores, Sebastián Almeida Cáñez y Dinora Ontiveros.
Hasta el momento, un paciente permanece luchando por su vida en un hospital local, mientras otros dos fueron dados de alta tras presentar cuadros de intoxicación o reacción adversa.
Deslinde de Rubio Pharma y Asociados
Ante versiones que vinculaban a la empresa Rubio Pharma con los insumos utilizados, la compañía emitió un comunicado tajante deslindándose de los hechos. La farmacéutica aclaró que no comercializa “sueros vitaminados” y recordó que la responsabilidad de la mezcla y aplicación recae estrictamente en el profesional de la salud.
“La prescripción médica, así como la aplicación de tratamientos, corresponden exclusivamente a profesionales de la salud en el ejercicio de sus funciones”, subrayó la empresa, manifestando su solidaridad con las familias afectadas.
Alerta sobre terapias no reguladas
Este caso pone de relieve el peligro de las terapias alternativas intravenosas que han ganado popularidad sin la debida supervisión sanitaria. Expertos advierten que la introducción directa de sustancias al torrente sanguíneo sin protocolos de esterilidad o dosis estandarizadas puede provocar choques anafilácticos, fallas orgánicas múltiples o infecciones sistémicas fulminantes.
Las autoridades instan a la población a verificar que cualquier clínica cuente con aviso de funcionamiento de Cofepris y que los médicos posean cédula profesional vigente antes de someterse a procedimientos de este tipo.





