El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, declinó fijar una postura pública respecto a una posible intervención militar estadounidense en defensa de Taiwán ante un eventual conflicto con China. Durante un intercambio con reporteros, el político republicano reveló que incluso el propio mandatario chino, Xi Jinping, le planteó directamente esta interrogante durante un encuentro reciente, recibiendo la misma respuesta negativa a profundizar en el tema.
Al ser cuestionado sobre si enviaría tropas o intervendría en favor de la isla, Trump enfatizó su decisión de mantener una reserva estratégica. “No quiero decir eso. No voy a decir eso”, respondió ante los medios, subrayando que su política actual es evitar declaraciones que comprometan una acción específica en el futuro frente al estatus de Taiwán.
Esta postura de discreción se alinea con el enfoque de Trump de no revelar cartas estratégicas antes de las negociaciones directas con potencias extranjeras. El manejo de la cuestión de Taiwán sigue siendo uno de los puntos más sensibles en la relación bilateral entre Washington y Beijing, y las declaraciones del expresidente sugieren que, por el momento, la definición de este apoyo militar no formará parte de su discurso público.





