La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) reveló que, en 2025, un total de 113 naciones en vías de desarrollo destinaron más recursos al servicio de su deuda externa que a la educación de su población infantil, un fenómeno que amenaza con perpetuar un ciclo de subdesarrollo .
El informe, dado a conocer este viernes, destaca que la disparidad es especialmente grave en el África subsahariana, donde los gobiernos gastaron, en promedio, 3.6 veces más en el pago de obligaciones crediticias que en el sistema educativo . En 18 de los países más endeudados, el gasto en deuda superó en cinco veces o más al presupuesto educativo, llegando a ser hasta 16 veces mayor en el caso de Sri Lanka .
Este panorama se agrava por la proyección de una drástica reducción de hasta el 30% en la ayuda internacional destinada a educación para 2027, según alertó la propia Unesco . Países como Afganistán, Malí, Níger y Liberia ya han experimentado una pérdida de más del 40% de estos fondos en los últimos tres años .
“Los enfoques actuales realmente mantienen a los países atrapados en un ciclo de austeridad, falta de inversión y desarrollo estancado”, señaló Min Jeong Kim, directora de la división de educación de la Unesco . La organización advierte que esta situación, que afecta a 3,300 millones de personas, no solo perjudica el presente de los sistemas educativos, sino que también erosiona la capacidad futura de los países para generar crecimiento económico y manejar sus propias deudas .
Como posible solución a esta crisis, la Unesco ha impulsado los mecanismos de canje de deuda por educación, que han tenido experiencias exitosas en países como Perú, Egipto y Costa de Marfil .







