Miguel Herrera, conocido por su destacado paso en el Club América, enfrenta un momento complicado en su carrera como director técnico. A pesar de haber alcanzado el éxito en su primera gestión con las Águilas, donde ganó un título que lo catapultó a la Selección Mexicana, sus recientes resultados han llevado a una disminución en su credibilidad en el medio futbolístico.

En las últimas horas, se confirmó que el ciclo de Eduardo Fentanes con Necaxa ha llegado a su fin debido al pobre rendimiento del equipo en el Apertura 2024. La situación se agravó tras un empate angustioso contra el América, un partido que marcó el inicio de la caída del equipo en la tabla. Ante esta situación, se ha mencionado a Herrera como una opción para asumir el cargo de director técnico del Necaxa, aunque aún no se han realizado reuniones formales entre ambas partes.

La directiva del Necaxa está evaluando sus opciones y podría optar por mantener a un entrenador interino hasta el final del torneo, ya que el equipo se encuentra al borde de la eliminación si no logra un triunfo en su próximo encuentro contra Pachuca.
Desde haber sido considerado un candidato para dirigir la Selección Mexicana, Miguel Herrera ha visto cómo su prestigio ha disminuido considerablemente. Su paso por los Xolos de Tijuana fue especialmente desafiante, ya que no logró clasificar al equipo ni al Play In, lo que ha generado dudas sobre su capacidad de liderazgo y gestión.

El temperamento del entrenador y su estilo de comunicación han sido señalados como obstáculos en su carrera, dificultando su relación con los jugadores. Aunque su mayor éxito se dio con el América, donde ganó títulos importantes, sus fracasos en otros clubes, como Tigres, han levantado interrogantes sobre su capacidad táctica.
En sus inicios, Herrera fue reconocido por su innovador enfoque táctico, pero en temporadas recientes ha sido criticado por no adaptar su estilo de juego. En su última etapa con Tigres, incluso enfrentó problemas de alineación indebida en semifinales, lo que reflejó un mal manejo en momentos críticos.
El futuro de Miguel Herrera en la dirección técnica es incierto. Su posible llegada al Necaxa podría ser una oportunidad de redención, pero dependerá de su capacidad para reinventarse y recuperar la confianza de jugadores y directivos.





