El presidente Andrés Manuel López Obrador celebró la reciente aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma que transfiere el control de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Esta decisión, según el mandatario, busca asegurar la continuidad y eficacia de la institución frente a los problemas de corrupción vividos en el pasado con la Policía Federal.
“Estoy muy contento y tranquilo, porque esta reforma garantizará que el esfuerzo de cinco años para crear la Guardia Nacional no se desperdicie ni se repita lo que ocurrió con la Policía Federal”, destacó López Obrador. Recordó que dicha fuerza, que en su mejor momento tuvo 40 mil elementos, se había visto afectada por la falta de profesionalización y por la corrupción, especialmente durante la gestión de Genaro García Luna.
Con 362 votos a favor y 133 en contra, la reforma fue aprobada con el objetivo de prevenir abusos de autoridad y fortalecer la seguridad en el país. El presidente subrayó que la Guardia Nacional cuenta actualmente con 130 mil integrantes y cerca de 500 cuarteles en construcción, enfatizando la formación y disciplina que han recibido bajo el mando de oficiales militares.
López Obrador aseguró que, hasta el momento, no se han reportado abusos de autoridad ni violaciones a derechos humanos por parte de la Guardia Nacional, lo que contrasta con la situación de la Policía Federal. “La Guardia Nacional está bien estructurada y preparada para enfrentar los retos de seguridad en el país”, concluyó el presidente.





