Con la promesa de poner fin al caos dejado por el republicano Donald Trump y abrir un nuevo capítulo en la historia, Kamala Harris aceptó la candidatura demócrata para la presidencia de Estados Unidos.
“Donald Trump no es una persona seria, y las consecuencias de haberlo colocado en la Casa Blanca son extremadamente graves. No sólo consideren el caos que generó en la Oficina Oval, sino también lo que ha ocurrido desde que perdió las elecciones”, afirmó Harris al cerrar la Convención Nacional Demócrata en el United Center de Chicago.
Harris se convirtió en la segunda mujer demócrata nominada para competir por la presidencia y en la primera mujer negra en obtener esta candidatura.
“En nombre del pueblo, de cada estadounidense, sin importar el partido, la raza, el género o el idioma que hable su abuela, acepto la nominación”, declaró la vicepresidenta de 59 años.
Vestida de negro y luciendo un pin dorado con la forma de la bandera de su país, criticó duramente el historial delictivo de su rival, el republicano Donald Trump.
“Ahora enfrenta una serie de delitos; ha sido hallado culpable por jurados y declarado culpable de abuso sexual. Sabemos cómo sería un segundo mandato de Donald Trump”, aseveró.
“No vamos a retroceder a los días de Donald Trump”, subrayó en el discurso más importante de su carrera política hasta el momento.
“Trump lucha por sí mismo y sus amigos multimillonarios. Planea crear un coordinador antiabortos para que en ciertos estados se reporte a las mujeres que han perdido embarazos o que han tenido un aborto”, advirtió.
La exsenadora agradeció a su esposo Doug, al presidente Joe Biden y a su compañero de fórmula, Tim Walz, por su apoyo a la candidatura.
Harris también destacó cómo su familia influyó en las decisiones de su carrera.
“Mi padre me decía: ‘Corre, Kamala, corre. No dejes que nada te detenga’. Me enseñaron a no temerle a nada. Mi madre me enseñó a no quejarnos de la injusticia, sino a levantarnos y hacer algo. Nos enseñó a no hacer nada a medias. Nadie merece luchar solo, y yo sólo he tenido un cliente: el pueblo”, expresó la número dos de la administración encabezada por Joe Biden.
En un mensaje de más de 40 minutos, Harris enfatizó que en las elecciones del 5 de noviembre está en juego el futuro del país.
“Con estas elecciones, nuestra nación tiene la oportunidad fugaz pero valiosa de dejar atrás el cinismo, la amargura y las divisiones del pasado, y construir un nuevo camino hacia el futuro. No como miembros de un partido o facción, sino como estadounidenses”, afirmó la vicepresidenta.
En cuanto a su política exterior, en caso de ganar las elecciones, Harris prometió apoyar a Ucrania y a los aliados de la OTAN.
Sobre la guerra en Gaza, Harris aseguró que tanto ella como el presidente Biden han trabajado incansablemente para rescatar a los rehenes y lograr un alto el fuego. “Siempre voy a apoyar el derecho de Israel a defenderse. Nunca más deben enfrentar el horror de Hamás”, señaló.
“Al mismo tiempo, lo que ha sucedido en Gaza es devastador: gente desesperada, con hambre, huyendo. La magnitud del caos nos rompe el corazón. Biden y yo estamos trabajando para poner fin a esta guerra”, agregó la candidata demócrata.
Tras su discurso, su esposo Doug, Tim Walz y su esposa subieron al escenario mientras cien mil globos de colores rojo, blanco y azul caían del techo del estadio.
“¿Está hablando de mí?”, ironizó Trump en la plataforma Truth Social durante el discurso.
“Somos los herederos de la democracia más grande del mundo. En nombre de nuestros hijos, nietos y de todos los que se sacrificaron por nuestra soberanía”, concluyó Harris.





