sábado, julio 4, 2026
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BUAP desarrolla esponjas biodegradables políméricas

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Innovación en la BUAP: Esponjas biodegradables y nanofibras poliméricas para la regeneración ósea

Puebla, Pue., 25 de junio de 2024. Investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) han desarrollado esponjas biodegradables y nanofibras poliméricas con aplicaciones prometedoras en la regeneración ósea. Este avance forma parte del proyecto “Polímeros fotoelectroactivos con aplicaciones biomédicas y ambientales”, liderado por la doctora Olivia Hernández Cruz en el Centro Avanzado de Pruebas Analíticas no Destructivas de Materiales.

B Rest Osea

Las esponjas biodegradables se crean a partir de materiales poliméricos de fuentes renovables mediante una metodología libre de disolventes y tecnología radiactiva, lo que las hace seguras y ecológicas. “Usar materiales compatibles con el cuerpo humano que se degraden en componentes no tóxicos es un gran avance en la medicina regenerativa”, afirmó la doctora Hernández Cruz, destacando el potencial de estas esponjas para mejorar la calidad de vida de los pacientes y la seguridad de los tratamientos médicos.

Estas esponjas, diseñadas para ajustar su porosidad y proporcionar soporte mecánico, son particularmente útiles en la salud bucal. En procedimientos como la extracción dental, donde la formación de coágulos es crucial, estas esponjas pueden ofrecer un soporte significativo, especialmente en pacientes con condiciones de salud como diabetes e hipertensión que afectan la coagulación.

Además de las esponjas, el proyecto incluye la creación de nanofibras poliméricas mediante la tecnología de electrohilado, que imitan la matriz extracelular del hueso. Estas nanofibras, elaboradas con polímeros sintéticos y naturales, pueden fomentar la mineralización y la formación de vasos sanguíneos, contribuyendo a la regeneración de un hueso funcional similar al original. “Nuestro objetivo es desarrollar nanofibras más efectivas para la regeneración ósea”, explicó Hernández Cruz.

La técnica de electrohilado, o electrospinning, permite crear fibras ultrafinas a partir de disoluciones poliméricas utilizando un alto voltaje. Este proceso genera una red de nanofibras que pueden cargarse con moléculas activas para promover la mineralización y la vascularización, además de poseer propiedades antimicrobianas.

El equipo de investigación incluye a Nicte Lino Vallejo, quien ha participado en el desarrollo experimental; la doctora Julia Flores Tochihuitl, investigadora de la Facultad de Estomatología; y las estudiantes Ariadna Díaz y Claudia Michelle Arduser Villanueva. El doctor Jorge Raúl Cerna Cortez, director del Centro de Pruebas Analíticas no Destructivas, también forma parte del proyecto.

Este desarrollo representa un avance significativo en la ciencia de materiales y la ingeniería de tejidos, con el potencial de transformar los tratamientos médicos y mejorar la salud de los pacientes de manera sostenible y accesible.

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