En entrevista con Iván Mercado, José Delfino Roldán, analista especializado en incendios forestales de la Secretaría del Medio Ambiente, informó sobre el panorama actual ante la temporada de siniestros en el estado. Aunque la dependencia monitorea la situación anualmente, del primero de enero al 31 de diciembre, el especialista advirtió que la temporada fuerte comienza a finales de febrero y se extiende hasta finales de mayo, periodo en el que se presentan incendios de mayores afectaciones y extensión. Roldán destacó que el gobernador Alejandro Armenta ha brindado todas las facilidades para la atención de los siniestros.

A finales de año, se entregó equipamiento a las brigadas oficiales, consistente en vestuario, uniformes y 20 vehículos especiales, además de contar con la disposición de helicópteros para combatir el fuego. En materia de vigilancia, se resaltó que la Policía Forestal cumplió recientemente su primer año de trabajo recorriendo todo el estado; adicionalmente, el mandatario estatal creó la Guardia Forestal para reforzar la vigilancia en las zonas boscosas.El analista detalló las áreas más vulnerables del estado, señalando a Tlachichuca, en la zona del Pico de Orizaba, como los municipios con mayor presencia numérica de incendios.
Por otro lado, mencionó la Sierra Norte y Oriental, donde aunque se presentan menos incidentes, la topografía montañosa complica significativamente el combate al fuego.Respecto a las causas, José Delfino Roldán puntualizó que el 98% de los incendios son provocados por la mano del hombre, derivado de quemas agrícolas, fogatas de paseantes o rencillas. Sin embargo, el cambio climático juega un rol crucial, pues las lluvias atípicas registradas hace 15 días fomentan el crecimiento de pastos que, al llegar los fríos y secarse, se convierten en combustible natural de alta carga, aumentando el riesgo.Al corte del día de ayer, la entidad registra 40 incendios con una afectación aproximada de 600 hectáreas. En cuanto al histórico, se informó que el año pasado se cerró con 322 incendios forestales, una disminución comparada con el 2024, cuando se registraron 427 incidentes, por lo que Roldán señaló que el 2025 se superó con mejores resultados.Sobre la meta para este año, el funcionario explicó que aunque el ideal es cero incendios, es difícil establecer una cifra predictiva debido a las variantes climáticas y topográficas.
Advirtió que un solo evento relevante en zonas limítrofes podría disparar las cifras, afectando más de 800 o incluso arriba de 5,000 hectáreas en un solo incidente, cambiando drásticamente el panorama.
La instrucción del gobernador Armenta permanece firme en atender todos los incendios con toda la infraestructura disponible.





