Automovilistas enfrentan complicaciones para circular sobre la antigua carretera federal México–Tuxpan, debido a un derrumbe registrado en las primeras horas de este 11 de septiembre, en el tramo comprendido entre San Miguel y el Puente de Necaxa, dentro de los municipios de Huauchinango y Juan Galindo.
Hasta el momento, los escombros permanecen en la vía, pues una máquina únicamente movió parte de las piedras hacia un costado, pero no las retiró por completo. El material pétreo se desprendió de una ladera natural ubicada a un costado de la carretera con dirección al centro del país; del lado contrario, rumbo al Golfo de México, se encuentra la presa de Necaxa.
El tránsito se mantiene parcialmente interrumpido, ya que grandes rocas y lodo bloquean un carril, obligando a que los vehículos circulen de manera alternada.
Desde temprana hora, automovilistas también reportaron daños en la carpeta asfáltica, consecuencia de las fuertes lluvias registradas desde la tarde del 10 de septiembre.
Cabe señalar que el punto afectado ya había presentado derrumbes la semana pasada, lo que requirió el uso de maquinaria pesada para liberar el tramo. Sin embargo, la situación vuelve a generar complicaciones para los conductores que utilizan esta importante vía de comunicación.





